¿Por qué se abandona el deporte en la adolescencia?

Toda la comunidad del mundo del deporte y la actividad física tiene influencia ante los jóvenes jugadores y jugadoras de forma directa o indirecta, trato de analizar en este artículo esas causas de abandono y de adherencia a la práctica deportiva en la adolescencia para que de alguna forma tomemos mayor conciencia:

Adolescencia y deporte

El entrenamiento juvenil abarca desde los 13 o 14 años hasta los 19 o 20 en algunos deportes, lo que algunos autores como Martin y Nicolau (2004) definen como entrenamiento infantojuvenil, incluyendo una etapa anterior, el cual: tiene la tarea de garantizar a los jóvenes deportistas el desarrollo del rendimiento a largo plazo, que prepara sistemáticamente para un rendimiento futuro de alto nivel.

En esta etapa el aprendizaje se solapa con el rendimiento en la mayoría de modalidades deportivas por lo que un cúmulo de nueva información deberá llegar a los jóvenes deportistas, todo ello sumado a los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo humano en estas edades tanto en hombres como en mujeres.

En esta etapa debemos mantener la individualidad de la persona y dejar un espacio de desarrollo personal donde el deportista crezca y progrese a su ritmo, el apoyo de la familia y el papel de los padres resultará crucial, según Boxaidós y Valiente (2007) existen 9 puntos que los padres (y cualquier persona de autoridad o influencia sobre el adolescente) deben dominar para que el niño/a o adolescente disfrute del deporte de forma sana a nivel mental y físico:

  • Favorecer la participación deportiva de sus hijos/as:
    1. Informarlos sobre las diferentes posibilidades de practicar deporte.
    2. Animarlos a la participación sin presionarlos.
    3. Actuar como modelos.
  • Ayudar a sus hijos/as a que decidan cómo practican el deporte. Guiándoles en la elección de:
    1. Especialización deportiva o en la participación en diferentes deportes
    2. Práctica deportiva a nivel competitivo o recreativo.
  • Ayudar en la elección del tipo de deporte. Teniendo en cuenta:
    1. Las características del niño/a (condición física, autoestima, autoconfianza…)
    2. Las características del deporte (recreativo, competitivo, individual, de equipo, de resistencia, de precisión …)
    3. Calidad educativa de los monitores y entrenadores
    4. Consideraciones prácticas (proximidad del club, cuota económica, actividades extradeportivas del club…).
  • Mostrar interés por las actividades deportivas de los hijos/as, favorecer la comunicación de forma abierta y apoyando en todo momento a los jóvenes.
  • Asegurarse que sus hijos/as practiquen deporte de manera saludable. En este aspecto los padres deben de asegurarse que los objetivos del club o escuela deportiva siguen las líneas:
    1. Aprendizaje de la técnica y la táctica deportivas en entrenamientos supervisados y divertidos.
    2. Transmisión de valores de fairplay, a partir del respeto de las reglas, los adversarios, el material.

El grupo

Escartí y Garcia Ferriol (1994) y Garcia Ferriol (1993), coinciden en afirmar que el grupo de iguales se convierte en un agente de socialización en los años intermedios del proceso de socialización, y recibe una especial importancia en la adolescencia, cuando este grupo refuerza o se opone a los valores, normas y modos de conducta que los jóvenes aprenden a través de los padres y la escuela.

Estos autores citan algunos efectos que se pueden producir entre las interacciones con el grupo de iguales. Considera que, a través de las relaciones con los compañeros, se adquiere la habilidad de ver las cosas desde el punto de vista de los demás, y se desarrollan habilidades sociales que reducen el aislamiento.

Además, los compañeros ofrecen unas experiencias de relaciones igualitarias, y ayudan a que los niños/as se hagan más independientes.

Datos de abandono de la práctica deportiva

Orlick (1973, 1974) nos aporta en su obra los siguientes porcentajes: el 67% abandona por la exigencia de la competición; el 31%, por conflicto de intereses con otras actividades; incluso, un 2%, se refiere a las lesiones. También concluye en este segundo estudio que la escasez o ausencia de tiempo que juega (estar en el banquillo), el énfasis competitivo del programa deportivo y el disgusto con el entrenador son también causas importantes para su abandono.

Nuviala, Tamayo y Nuviala (2012) obtuvieron en sus estudios que: los resultados acerca de las tasas de participación, y abandono, en el deporte escolar por parte de los adolescentes estudiados indicaron que un 42,50% realiza actividad física de manera organizada, un 39,45% la había abandonado, mientras que el 18.05% restante nunca había realizado este tipo de actividad.

Estos resultados son similares a los hallados en escolares de E.S.O por Nuviala, Ruiz, García y Díaz (2006) que obtienen un 46,30% y 36,80% de participantes en actividad física organizadas en poblaciones rurales de diversas comunidades españolas, y ligeramente inferiores, en cuanto a participación en actividad física organizada, a los obtenidos también en adolescentes españoles por Tercedor (1998), donde un 47,10% participa. Incluso no discrepan sustancialmente de los encontrados en alumnado andaluz de primer curso de Bachillerato por Macarro et al. (2010), quienes no diferencian entre AF y AF organizada, con un 49,50% que practica, un 35,50% que abandonó y el 15,00% restante que nunca ha realizado estas actividades.

El porcentaje de abandono deportivo este último que coincide con el reportado, para adolescentes norteamericanos que participaban en programas (AF organizada) anuales de AF, por Riewald (2003).

Se han encontrado diferencias en el porcentaje de adolescentes que practicaban actualmente AF organizada y de abandono deportivo entre el género masculino (53,40% y 33,00% respectivamente) y el femenino (28,70% y 47,60% de manera respectiva).

ABANDONOS

Ya que tratamos las lesiones como una de las causas de abandono, Zafra, Toro y Cano (2007), hallaron que los resultados obtenidos mostraron que los futbolistas juveniles otorgan una relativa importancia a los factores psicológicos como causa de lesión. Estos datos coinciden bastante con los obtenidos por Olmedilla et al. (2004) con futbolistas senior (profesionales y semiprofesionales), donde:

  • 37,7% otorgan nula o poca importancia a los factores psicológicos en la lesión.
  • 42,7% relativa importancia
  • 19,6% bastante o mucha importancia.

Sin embargo, es interesante destacar que las variables más consideradas fueron el “estilo de vida” (media de 4,39), la concentración (media de 3,82) y la autoconfianza (media de 3,70).

Sampol et al, (2005) en sus estudios con chicos y chicas en edades comprendidas entre los 10 y 14 años afirman que: los resultados muestran que los amigos son el principal motivo de iniciación a la práctica deportiva, con un 33,6 % del total, y que quienes se inician y mantienen en la práctica deportiva lo hacen principalmente por diversión y ocio, con un 37 %. Los estudios, con un 33,6 % y el aburrimiento, con un 23,3%, son los principales motivos de abandono.

Los datos obtenidos en un estudio realizado por Torregosa et al, (2007) en el que participaron 893 jugadores de fútbol han contestado versiones españolas del Parental Involvement Sport Questionaire – PISQ – (Lee y Maclean, 1997) y el Sport Commitment Questionaire – SCQ (Scanlan et al., 1993), indican que la actividad deportiva de los jóvenes futbolistas entre catorce y dieciséis años es seguida de manera muy activa por sus padres con una preponderancia importante de familias (padres y madres) que participan activamente del fútbol de sus hijos. Cuando el que se implica es sólo uno de los progenitores la percepción de los chicos es que es el padre quien más activamente participa en su carrera futbolística.

Asimismo, nos ha mostrado que por lo que se refiere a la influencia de los padres en el compromiso los comportamientos de apoyo y compresión lo favorecen mientras que los comportamientos directivos y de presión lo dificultan.

Nuviala y Nuviala (2005) nos aporta en un estudio los siguientes datos a tener en cuenta: el momento en el que el abandono deportivo se produce para un gran porcentaje de técnicos, tiene lugar cuando los deportistas pierden el interés por el deporte (81,2%).

Destacan también como momentos del abandono la finalización del deporte escolar o escuela deportiva y la falta de compañeros para continuar con su práctica deportiva (50% ambas respuestas).

A continuación, con porcentajes inferiores al 50%, se encuentran la falta de oferta deportiva atractiva para los deportistas y la edad, o el acceso al mundo laboral (ambas respuestas con un 43,7%).

Los momentos o argumentos menos importantes para el abandono deportivo son la aparición de las malas calificaciones escolares (18,7%), cuando los padres no permiten la continuidad en la práctica (12,5%) y cuando dejan de progresar en su disciplina deportiva (6,25%).

Estudio recientes nos indican que este problema es más grave llegando a relacionar el sedentarismo con una mayor tendencia al consumo de sustancias nocivas.

Según Méndez y cols (2020) entre el alumnado que practicaba deporte se encontró un menor consumo de tabaco, hachís y marihuana, además entre los sedentarios se encontró una mayor implicación en peleas y conflictos familiares.

Análisis de datos

Tenemos que tener en cuenta que los porcentajes recogidos anteriormente nunca podrán ser exactos, sin embargo, tienen el suficiente rigor como para tenerlos en cuenta, viendo que el 67% abandona por exigencias competitivas, obtenemos como factor determinante la competición y la gestión hagamos acerca de ella.

Vemos cómo, a parte de los deportistas que abandonan una minoría nunca ha practicado deporte o actividad física y otra sigue practicando, pese a que en este post tratamos de indagar en el porqué de los abandonos no me gustaría dejar del todo de lado el porqué de la no práctica deportiva y de actividad física para que además de evitar abandonos nuevos participantes se inicien en la práctica deportiva y lo hagan de forma adecuada y a la vista de que los amigos son unos de los principales motivos de iniciación deportiva generar un ambiente en el equipo que permita establecer relaciones de amistad dentro del mismo ayudará a mantener a nuestros deportistas.

Vemos como las lesiones tienen un alto componente psicológico, de autoestima y concentración, si no educamos en aspectos psicológicos a nuestros deportistas estamos poniendo en riesgo su rendimiento.

Los motivos del abandono son diferentes y van acordes a las expectativas de los deportistas respecto a lo que el deporte significa en su vida en cuanto a preferencias, el interés se pierde menos a medida que la competición resulta de mayor interés y la práctica deportiva va aumentando el nivel, en las primeras etapas el interés resulta fundamental mantenerlo arriba mediante la animación del entrenador que irá en disminución a medida que avanza la edad.

En esta línea el aliciente competitivo parece un gran reclamo para fomentar la continuidad de los deportistas que continúan practicando deporte ya que parece que llegado a cierto punto los participantes pretenden y demandan competición.

Aplicaciones prácticas

Optar por la igualdad de oportunidades en nuestros entrenamientos y en los tiempos de juego de los miembros de nuestro equipo y transmitir en nuestros jóvenes deportistas una sensación continua de aprendizaje, así como de rendimiento, que comprendan y comprueben que su esfuerzo y entrenamiento funciona y da resultado.

Guillén García (2001) nos da una serie de pautas para evitar la aparición de estrés en deportistas jóvenes como: “evitar entrenamiento excesivo, eliminar los entrenamientos aburridos, intentar realizar entrenamientos creativos, la relajación y recuperación son también entrenamientos, evitar jugar excesivas competiciones tratando de que el jugador perciba la competición como un reto y no como una amenaza”.

Todo ello a través de la realización de tareas comprensivas de entrenamiento quedaría solventado donde el deportista se enfrenta a situaciones a las que se enfrentará en competición añadiendo o suprimiendo elementos que gradúen la complejidad.

Debemos ser críticos a la hora de juzgar a nuestros deportistas en sus actuaciones y tratar de comprender la naturaleza global de las situaciones que puede atravesar alejándonos de hechos puntuales o conductas esporádicas, a la vista está que las exigencias competitivas son uno de los principales motivos de abandono, aplicando esto a un contexto deportivo exigir a nuestros jugadores un rendimiento que esté por encima de sus posibilidades únicamente conseguirá reducir sus capacidades.

Bibliografía:

Boixadós, M., & Valiente, L. (2007). Papel de los agentes de socialización en deportistas en edad escolar. Revista de psicología del deporte7(1).

Escarti, A. y Garcia Ferriol, A. (1994). Factores de los iguales relacionados con la práctica y la motivación deportiva en la adolescencia. Revista de Psicología del Deporte, 6, 35-51.

Martin, D., & Nicolaus, J. (2004). Metodología general del entrenamiento infantil y juvenil (Vol. 24). Editorial Paidotribo.

Méndez, I., & Ruiz-Esteban, C. (2020). Actividad física, consumo de drogas y conductas riesgo en adolescentes. JUMP, (1), 45-51.

Nuviala Nuviala, A., & Nuviala Nuviala, R. (2005). Abandono y continuidad de la práctica deportiva escolar organizada desde la perspectiva de los técnicos de una comarca aragonesa. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte5(19), 295-307.

Nuviala Nuviala, A., Tamayo Fajardo, J. A., & Nuviala Nuviala, R. (2012). Calidad percibida del deporte escolar como predictor del abandono deportivo en adolescentes. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte/International Journal of Medicine and Science of Physical Activity and Sport, 12(47).

Olmedilla, A., Ortín, F.J. y Ortega, E. (2004). Un análisis descriptivo de la percepción de los jugadores de fútbol respecto a los factores que pueden provocar lesiones. Cuadernos de Psicología del Deporte, 4(1-2), 201-213.

Orlick, T. (1973). Children´s sport. A revolution is coming. Canadian Association for Health, Physical Education, and Recreation Journal, 1, 12-14.

Orlick, T. (1974). The athletic drop out: A high price for inefficiency. Canadian Association for Health, Physical Education, and Recreation Journal, 6, 21-27.

Sampol, P. P., Verdaguer, X. P., Planas, M. G., Rotger, P. A. B., & Conti, J. V. (2005). Motivos para el inicio, mantenimiento y abandono de la práctica deportiva de los preadolescentes de la isla de Mallorca. Apunts. Educación física y deportes3(81), 5-11.

Torregrosa, M., Cruz, J., Sousa, C., Viladrich, C., Villamarín, F., Garcia-Mas, A., & Palou, P. (2007). La influencia de padres y madres en el compromiso deportivo de futbolistas jóvenes. Revista latinoamericana de psicología39(2), 227-237.

Zafra, A. O., Toro, E. O., & Cano, L. A. (2007). Percepción de los futbolistas juveniles e influencia del trabajo psicológico en la relación entre variables psicológicas y lesiones. Cuadernos de Psicología del deporte, 7(2), 75-88.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad