¿Entrenamiento virtual? Mis 4 motivos para no alejarnos demasiado de la realidad

En esta entrada quería transmitir una visión personal sobre ciertos rumbos que estamos tomando en el mundo fitness o el negocio fitness en general y en concreto nichos que se están creando en este ámbito de acondicionamiento físico y de promoción de la actividad física:

El nuevo prototipo de la firma Black Box VRpropone realizar un trabajo completo de gimnasia de 30 minutos transportado en otro mundo. Los atletas se mueven en una avanzada máquina de resistencia y con el casco de realidad virtual HTC Vive en un espacio que ocupa la medida de un cuarto de baño de tamaño familiar. Las personas se adentran a una competencia contra un avatar o, eventualmente, frente a otros participantes. La compañía planea abrir un gimnasio boutique y exclusivo con esta modalidad en San Francisco, Estados Unidos, en 2018. (Infobae.com)

 

MIS 4  MOTIVOS PARA NO ALEJARNOS DEMASIADO DE LA REALIDAD

 

El antigimnasio.

Lo que caracteriza (o debería) un centro de entrenamiento es el compañerismo, el esfuerzo compartido, la cultura y ánimos de ayudarse que es un factor meramente HUMANO.

Entiendo que tras una pandemia mundial como la que hemos vivido esto es un gran invento, pero la esencia de las relaciones humanas y de un gimnasio es completamente diferente.

Con esto no quiero decir que a día de hoy todos los gimnasios conserven su esencia, en la mayoría de los grandes gimnasios esto se está perdiendo, encontramos grandes grupos de gente siguiendo instrucciones de un monitor o monitora (a veces presencial, a veces virtual, da igual) que llegará a su casa y no recordará el nombre de la mitad de los participantes. Tampoco hace falta. El próximo mes habrá otras personas diferentes. A día de hoy y desde hace unos años nos encontramos despersonalizando el entrenamiento efectivo, el individualizado, por un entrenamiento en masa. Hay también razones para creer y tener fe por un fitness real y cercano, en el que la sensación de entrenar solo se vea erradicada pese a estar rodeado de gente. 

La demanda.

Lo que pidamos se nos dará. Esto lleva siendo desde hace muchos años una máxima para todas las grandes empresas del mundo. Por desgracia no estamos queriendo ser más fuertes y ser capaces de afrontar las adversidades. Estamos tratando de eliminar las adversidades, olvidando que son parte inherente a la experiencia vital y que eliminar estas únicamente nos debilita como individuos y como sociedad.

El Marketing Fitness vs el entrenamiento efectivo.

Ya sabemos lo que funciona y lo que no funciona a la hora de ponernos en forma sea cual sea nuestro objetivo de entrenamiento. Pero «los malos» también saben cuándo y cómo preferimos entrenar, lo que más nos gusta y lo que menos nos gusta de entrenar. Que no se nos olvide que el mejor entrenamiento es el mejor entrenamiento, con lo que más y lo que menos nos gusta, si quitamos una de sus partes deja de serlo. Es como tratar de comer pero odiar la digestión. O aceptamos la digestión o podemos olvidarnos de comer porque no hay 1 sin 2.

Todas las empresas se están basando en nuestros datos. Ya no hay vuelta atrás. O reflexionamos y recapacitamos sobre lo que nos conviene

Una y única vida.

El código moral contemporáneo en el que todo nos parece bien, esconde y oculta la realidad. Maquillándola. «El cuerpo es sólo un vehículo en el que el auténtico yo está encerrado»  afirmaban la mayoría de pensadores griegos.

Tal vez nos guste tan poco la realidad que tratamos de esconderla, cuanto más pensamos en ella menos queremos hacerlo. Parece que queremos apartar la realidad. Esto no sería más que juntar todos los ingredientes de la receta perfecta para darse de boca contra la realidad. Si no valoramos el hecho de que tenemos un planeta, unos recursos, un cuerpo y por lo tanto también una realidad, si no valoramos lo que tenemos alrededor y enchufamos nuestra capacidad de atención y concentración al completo a un aparato que simula no se qué pantallita, no se qué retos, nos vamos a olvidar de una cosa: hay retos ahí fuera y retos reales de sobra como para ponernos un casco de realidad virtual.

Mi humilde aportación:  Entrena en el mundo real, conoce tus capacidades, ponte a prueba, visita la naturaleza, recuerda que tenemos un único planeta. Estos avances como videojuego están bien, como vía de acondicionamiento físico tendría muchas más dudas. Como única vía de acondicionamiento no lo recomendaría jamás.

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